Gijón se viste de fiesta

9 de diciembre de 2015

Gijón se viste de fiesta

Hace solo unos días tenía lugar el encendido oficial del tradicional alumbrado navideño, con polémica nacional incluida propiciada por el orden de las letras de ‘Gijón’ en algunas de las principales vías de la ciudad; algo que motivó numerosas bromas en redes sociales e incluso malestar entre algunos ciudadanos que achacaron esta licencia artística a un error o incluso al mal gusto. De una forma u otra, el caso es que el Ayuntamiento dio marcha atrás e hizo recolocar las letras en su orden natural.

Más allá de guasas e interpretaciones, lo cierto es que la iluminación navideña que año tras año decora los espacios públicos a lo largo y ancho del planeta goza de muchos más defensores que detractores, en cuanto a su contribución a la estética de la ciudad pero, sobre todo, porque parece que, con ellas, llega también el espíritu de estas fiestas.

Hay más de una teoría, pero se cree que esta costumbre, tan arraigada a día de hoy, tendría sus orígenes en la decoración con velas de los árboles de Navidad en algunos hogares alemanes de clase alta en el siglo XVIII, si bien la llegada de la luz eléctrica para estos mismos fines en entornos públicos dataría de principios del siglo XX y no sería hasta mitad de siglo cuando empezaría a popularizarse la decoración de edificios, árboles y calles con este tipo de iluminación.

Desde ahí hasta nuestros días, mucho se ha innovado en el tema de la decoración lumínica navideña. Este año, cerca de un centenar de calles de Gijón contarán con más de 400 arcos que sostendrán cientos de miles de luces que, eso sí, no variarán demasiado sus temáticas con respecto al año pasado. La principal novedad, según destacó el gerente de la empresa encargada de iluminar la navidad gijonesa, es en esta ocasión un brillante Don Pelayo que desde la plaza del 6 de agosto ejercerá de maestro de ceremonias.

Hasta el próximo 6 de enero, la ciudad brillará con motivos navideños. Las fiestas ya están aquí. 

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